A partir del año 1999 cuando los médicos indígenas Yageceros de la Amazonia colombiana Umiyac se juntan para fortalecer la medicina tradicional y defender el pensamiento de los mayores, en el resguardo de Yurayaco Caquetá, donde la Mamá natividad Mutumbajoy abre las puertas de su territorio, familia especialmente su corazón para recibir a los médicos Yageceros de los diferentes pueblos étnicos, Inga, Siona, Kofan, Koreguaje, Kamëntšá; Tatuyos es aquí donde inicia el camino en la búsqueda de la unidad de los diferentes pueblos indígenas del origen del Yagé.
A partir de este encuentro donde se empiezan a conocer generando Diálogos y confianza para trabajar juntos en defensa de la medicina tradicional y el territorio. Es entonces cuando taita Francisco Piaguaje Sabedor de la medicina tradicional del pueblo Siona manifestó la necesidad urgente de convocar a las mujeres ancianas sabedoras para que se unieran de la misma manera como lo estaban haciendo los médicos Yageceros esto con el fin de apoyarse y poder atender a los pacientes en las comunidades, procurando que las mujeres puedan atender las problemáticas de salud de la Mujeres y propender por el cuidado del sabedor (Taita), la medicina y la chagra como también el Autocuidado de la mujer, transmitiendo conocimiento de generación en generación.
Teniendo en cuenta lo anterior se inicia un proceso de convocatoria, a las mujeres de los pueblos mencionados anteriormente; para el desarrollo de la convocatoria se dio inicio conformando un comité de mujeres quienes serían las responsables de localizar a las mujeres sabedoras en los territorios, una vez identificadas las mujeres se realizan diferentes reuniones en la ciudad de Mocoa para planear y coordinar un primer encuentro de intercambio de saberes, es en estos espacios las mujeres expresan que para desarrollar un encuentro es necesario contar con un espacio propio para las mujeres (territorio y casa de encuentro),se propone juntar a 23 mujeres Ancianas de los pueblos INGA,SIONA,KOFAN,KOREGUAJE,TATUYAS,KAMËNTSÁ y llevar a cabo el encuentro denominado PRIMER ENCUENTRO DE MUJERES SABEDORAS DE LA MEDICINA TRADICIONAL LA CHAGRA DE LA VIDA, es así como se logró desarrollar este magno evento en el territorio y casa que anhelaron las mujeres sabedoras, este encuentro se desarrolló en febrero del 2004,en este espacio se compartió MEDICINA, GASTRONOMIA, ARTESANIA, HISTORIA, DANZAS, en una cantidad de sentimientos encontrados al escuchar como las mujeres compartieron con preocupación la perdida de las prácticas culturales y ancestrales, al finalizar el encuentro cada mujer regresa a su territorio de origen con la satisfacción de haber compartido conocimientos y enseñanzas como también con el compromiso de seguir fortaleciendo los conocimientos de la medicina y las prácticas de Autocuidado en sus familias y comunidad. Este fue un escenario diverso cultural, espiritual, lleno de sabiduría y mucha ciencia y poder femenino.
Es así como el proceso ha girado en torno a la recuperación y fortalecimiento de Chagras tradicionales, transmisión de conocimientos a las mujeres aprendices, hasta el año 2007 trabajamos como Unión de Mujeres apoyadas y acompañadas por ACT a través del instituto de etnobiología.
El 16 de octubre del mismo año nos constituimos como Asociación de mujeres indígenas sabedoras de la medicina tradicional Chagra de la vida. Una vez constituidas como asociación las mujeres Sabedoras dieron continuidad al proceso organizativo; asumiendo grandes retos en pro del fortalecimiento organizacional y capacidad de gestión, formulación y ejecución de proyectos con entidades gubernamentales y no gubernamentales cabe resaltar el apoyo ACT ha brindado desde el inicio del proceso y hasta ahora y a partir del 2016 el apoyo de la Fundación Interamericana de. Los cuales le ha permitido a ASOMI, fortalecer la estructura organizativa; conformada por la Asamblea General, Junta directiva, comités de Apoyo, consejo asesor y comité de plan de sostenibilidad (juntas para tejer), se ha logrado fortalecer en los territorios las chagras tradicionales mediante la recuperación e intercambio de semillas nativas, y la transmisión de conocimientos de las practicas ancestrales en tres instituciones etno-educativas y 7 comunidades donde ASOMI hace incidencia.
Es preciso mencionar que la asociación cuenta con un predio denominado MAMÁ KUNAPA IUIAI ALPA, y una sede en el mismo predio denominada CASA DE ENCUENTRO CHAGRA DE LA VIDA. Siendo este el espacio de encuentro de las mujeres para el desarrollo de las asambleas generales, encuentros de intercambio de saberes y semillas.
Así mismo este espacio garantiza a las mujeres el desarrollo de la estrategia de oferta de servicios esto con el fin de generar recursos económicos y ser sostenibles en el tiempo.
Las mujeres sabedoras tejen el camino con sabiduría ciencia esencia y poder espiritual, a través de la conectividad territorial, origen y diversidad cultural.
